Temperaturas de diseño para chillers de agua helada y UMAs

Introducción

Casi todo proyecto de agua helada arranca con la misma pregunta: ¿a qué temperatura diseñamos? La respuesta corta es 7 °C de suministro y 12 °C de retorno (44 y 54 °F), con un delta T de 10 °F. Es el estándar de confort y la condición de rating de AHRI 550/590, así que casi cualquier ficha técnica de chiller lo toma como referencia.

El problema aparece cuando tu proyecto no es “casi cualquiera”. Un hospital en Monterrey, una planta farmacéutica en el Bajío o una línea de proceso con glicol piden otros valores, y un sistema que quiere mover menos agua puede diseñarse con delta T de 12 a 16 °F. Esta guía sobre temperaturas de diseño para UMAs y chillers de agua helada muestra qué valores se usan según la aplicación, cómo cambian el caudal, la deshumidificación y el consumo, y cómo calcular el flujo con una fórmula de una línea.

¿Qué son las temperaturas de diseño para chillers de agua helada y UMAs?

Antes de ver números conviene fijar el vocabulario. La temperatura de suministro es la del agua que sale del evaporador del chiller rumbo a los equipos. La de retorno es la del agua que regresa después de pasar por los serpentines. La diferencia entre ambas es el delta T, y junto con la carga térmica en TR define cuánta agua circula.

Una unidad manejadora de aire (UMA) recibe esa agua en un serpentín de enfriamiento para bajar la temperatura y la humedad del aire, así que comparte las temperaturas de diseño con el chiller. Si el chiller entrega agua a 7 °C y el serpentín se seleccionó para 5 °C, la UMA se queda corta de capacidad. Para dimensionar la capacidad, consulta cómo calcular la capacidad de un chiller. Aquí nos quedamos en las temperaturas.

Temperaturas de diseño para chillers de agua helada
Temperaturas de diseño para chillers de agua helada

Temperaturas de diseño para chillers de agua helada

Temperaturas de diseño según la aplicación

La tabla reúne rangos habituales de práctica de ingeniería, a confirmar con la selección del serpentín y la ficha técnica del chiller. Solo la primera fila corresponde a una condición normalizada.

Aplicación Suministro Retorno Delta T Comentario
Confort estándar (oficinas, comercio, hoteles) 7 °C (44 °F) 12 °C (54 °F) 10 °F (5.6 °C) Condición de referencia de AHRI 550/590
Confort con alto delta T 7 °C (44 °F) 13 a 16 °C (56 a 60 °F) 12 a 16 °F Menos caudal y tubería más pequeña; pide serpentín con más filas
Deshumidificación exigente (hospitales, museos, alimentos) 4.5 a 6 °C (40 a 43 °F) 10 a 13 °C (50 a 55 °F) 10 a 12 °F Superficie del serpentín bien por debajo del punto de rocío
Salas limpias y farmacéutica 5 a 7 °C (41 a 44 °F) 11 a 13 °C (52 a 56 °F) 10 a 12 °F Humedad estricta; se ajusta a los requisitos del proceso
Agua de proceso industrial (inyección de plástico, maquinaria) 7 a 15 °C (45 a 59 °F) 10 a 20 °C (50 a 68 °F) 5 a 10 °F Lo define el fabricante de la maquinaria
Proceso con glicol -5 a 3 °C (23 a 37 °F) 0 a 8 °C (32 a 46 °F) 5 a 10 °F Desde unos 4 °C hacia abajo conviene glicol

En confort, el estándar de 7/12 °C domina porque combina deshumidificación suficiente con un chiller que opera cómodo. En climas de costa como Veracruz, Mérida o Manzanillo, donde la carga latente pesa casi tanto como la sensible, 7 °C es un piso razonable. En Guadalajara y el Bajío el panorama cambia por temporada: en la época seca manda el calor sensible y hay margen para subir el suministro, y entre junio y octubre la humedad vuelve a pedir agua fría.

En salas limpias el diseño se amarra a requisitos como NOM-059-SSA1 e ISO 14644-1 y parte de la humedad que debe sostener el espacio.

Qué dicen AHRI 550/590 y ASHRAE 90.1

La norma AHRI 550/590 fija las condiciones con las que se compara el desempeño de chillers de agua. Para un chiller enfriado por agua, el rating usa agua helada de 54 a 44 °F con 2.4 GPM por TR, agua de condensación que entra a 85 °F con 3.0 GPM por TR y factores de ensuciamiento de 0.00010 en el evaporador y 0.00025 en el condensador. En equipos enfriados por aire la referencia es un ambiente de 95 °F.

Esas condiciones sirven para comparar equipos en igualdad de circunstancias, y no para predecir el consumo de tu planta. Como un chiller opera la mayor parte del año a carga parcial, la norma define el IPLV con cuatro puntos de carga (100, 75, 50 y 25 %) y pesos de 1, 42, 45 y 12 %. Con tus temperaturas reales, el equivalente es el NPLV.

ASHRAE 90.1 establece los mínimos de eficiencia de los chillers con dos rutas de cumplimiento, A y B, y en su edición 2019 pide bombeo de velocidad variable con reset de presión diferencial (sección 6.5.4.2). Revisa la edición vigente de ambas normas antes de citarlas en una memoria de cálculo.

Delta T y caudal: cómo calcular los GPM

El caudal sale de una fórmula corta: GPM = TR × 24 / delta T (°F).

El 24 resulta de dividir las 12,000 BTU/h de una TR entre las 500 BTU/h que transporta un GPM de agua por cada grado Fahrenheit. En unidades métricas, los litros por segundo son los kW de carga entre 4.186 por el delta T en °C, y una TR equivale a 3.517 kW.

Delta T GPM por TR Caudal para 200 TR Litros por segundo Menos caudal que a 10 °F
10 °F 2.4 480 GPM 30.3 Base
12 °F 2.0 400 GPM 25.2 17 %
16 °F 1.5 300 GPM 18.9 38 %
20 °F 1.2 240 GPM 15.1 50 %

Pasar de 10 a 16 °F en una planta de 200 TR quita 180 GPM de la tubería: diámetros menores, bombas más chicas y menos consumo de bombeo. En teoría la potencia de una bomba de velocidad variable cae con el cubo del caudal, así que 38 % menos flujo sugiere un ahorro de cerca de tres cuartas partes. En la práctica es menor por la presión diferencial mínima y las pérdidas fijas, pero explica el auge de los diseños de alto delta T.

El precio está en el serpentín. Con más delta T el agua promedio es más cálida, y para entregar la misma capacidad y la misma humedad se necesita más superficie. HPAC recomienda al menos seis filas a diez aletas por pulgada en sus diseños de alto delta T, y una UMA con serpentín más profundo suma caída de presión de aire y costo de ventilador. Esa cuenta entra al análisis antes de decidir.

Cómo afecta la temperatura del agua helada a la deshumidificación en la UMA

Un serpentín deshumidifica cuando la superficie de sus aletas queda por debajo del punto de rocío del aire. Un aire de retorno a 24 °C y 50 % de humedad relativa tiene un punto de rocío cercano a 13 °C. Con la superficie a 10 u 11 °C el vapor se condensa y sale por la charola de drenaje. Si la superficie sube a 14 °C, el serpentín enfría el aire pero deja pasar la humedad, y el espacio se siente frío y pegajoso.

Una práctica habitual es entregar el aire de la UMA alrededor de 13 °C (55 °F) y ajustar la temperatura del agua para lograrlo. A menor suministro, más deshumidificación. A mayor suministro, más calor sensible y menos latente. Los serpentines responden más a la temperatura de entrada del agua que al caudal, algo que pesa cuando se usa reset para ahorrar energía.

Subir el suministro reduce la diferencia de presión que vence el compresor y mejora la eficiencia del chiller. Según Consulting-Specifying Engineer, ese ahorro suele superar el aumento de energía de bombeo. El límite lo pone la humedad: si el reset lleva el agua a 9 o 10 °C en verano, la UMA pierde deshumidificación antes de que el termostato se entere, así que el reset necesita un tope de humedad.

Síndrome de bajo delta T: por qué el sistema real no se parece al de diseño

Un sistema diseñado a 16 °F que opera a 8 °F tiene un problema serio. Con la misma carga, el caudal pasa de 1.5 a 3.0 GPM por TR, el doble. Según HPAC, la caída de presión del evaporador crece con el cuadrado del caudal, así que duplicar el flujo la multiplica por cuatro. Las bombas consumen más y la planta suele encender un chiller adicional solo para abrir un camino de flujo.

Es el síndrome de bajo delta T, que S. T. Taylor analizó en ASHRAE Transactions en 2002 al estudiar sus causas y su mitigación. HPAC señala el ensuciamiento del lado del aire: un serpentín sucio transfiere peor, la válvula abre más y el agua regresa más fría de lo previsto. Otra causa es operativa: bajar el setpoint del chiller para compensar aumenta la diferencia de presión del compresor y el consumo, sin resolver nada.

En campo también aparecen válvulas de tres vías, válvulas de dos vías con mal control y serpentines sobredimensionados. La mitigación empieza en el diseño, con serpentines seleccionados con margen, válvulas que cierren de verdad y un plan de limpieza. Un delta T alto de proyecto solo sirve si la operación puede sostenerlo.

¿Cuándo se necesita glicol en un chiller de agua helada?

El agua pura se congela a 0 °C, pero el riesgo empieza antes: en el evaporador la temperatura del refrigerante es menor que la del agua de salida, y un suministro de 4 °C deja poco margen. Por eso el glicol se vuelve necesario en procesos por debajo de unos 4 °C y en instalaciones a la intemperie con riesgo de helada.

El boletín 3-129 de Nu-Calgon da una referencia: el etilenglicol al 30 % se congela a unos -15 °C, al 35 % a -18 °C y al 40 % a -23 °C. Con propilenglicol son -12, -17 y -19 °C. La regla del boletín es mantener el punto de congelación al menos 5 °F (unos 3 °C) por debajo de la temperatura más baja esperada, y para que los inhibidores funcionen conviene no bajar de 30 a 33 % en volumen.

El glicol sube la viscosidad y la caída de presión y reduce la transferencia de calor, así que bombas y serpentines se revisan. El etilenglicol transfiere un poco mejor, pero es más tóxico; donde pueda haber contacto con agua potable o alimentos se usa propilenglicol.

Cómo definir las temperaturas de diseño paso a paso

Esta secuencia sirve para un proyecto nuevo o para revisar uno existente, con la carga térmica ya calculada.

1

Define el aire de salida de la UMA

Fija la temperatura y la humedad con que el aire deja el serpentín. En confort suele rondar 13 °C (55 °F) con cerca de 90 % de humedad relativa. En un proceso con humedad estricta, la condición sale del requisito del espacio.

2

Fija la temperatura de suministro del agua

Elige un suministro que deje la superficie del serpentín por debajo del punto de rocío buscado: 7 °C para confort, 4.5 a 6 °C para deshumidificación exigente, y glicol desde esta etapa si el proceso pide menos de 4 °C.

3

Elige el delta T

Empieza con 10 °F si quieres la referencia normalizada y evalúa 12 a 16 °F si el ahorro en tubería y bombeo lo justifica. Pregúntate si la operación podrá mantenerlo.

4

Calcula el caudal

Aplica GPM = TR × 24 / delta T. Para 300 TR, 10 °F piden 720 GPM y 14 °F piden unos 514, es decir, 29 % menos agua. Con ese dato dimensionas bombas, tubería y válvulas.

5

Verifica el serpentín y el chiller

Pide al fabricante de la UMA la selección del serpentín con tus temperaturas y revisa filas, aletas y caída de presión de aire. Pide al del chiller el desempeño a tus condiciones reales, más allá del rating, y confirma su límite mínimo de temperatura de agua. Si tu chiller es Daikin, SSAire distribuye chillers Daikin enfriados por aire y por agua con fichas técnicas para esa verificación.

6

Define el control

Decide si habrá reset de temperatura, con qué tope de humedad, y qué alarmas avisarán cuando el delta T real caiga por debajo del de diseño.

Con un chiller enfriado por agua se suma la torre. El comparativo de chiller enfriado por aire vs enfriado por agua ayuda a decidir, y E-HVAC desarrolla torres de enfriamiento industriales para esos casos.

Errores comunes al fijar temperaturas de diseño

El más frecuente es copiar 7/12 °C sin revisar la carga latente. En un hospital o una planta de alimentos esa temperatura puede dejar corta la deshumidificación, y el cliente termina bajando el setpoint con el costo de energía que eso trae. Otro error es elegir un delta T alto en papel y operar uno bajo en campo. Un sistema pensado para 16 °F con válvulas de tres vías o serpentines sucios se comporta como uno de 8 °F, y las bombas mueven el doble de agua que pensaste. Se subestima también el glicol, que se agrega sin recalcular bombas ni serpentines, y el reset sin tope de humedad, que ahorra energía en julio y llena de quejas el edificio en agosto.

¿Tienes un consumo alto o con sospecha de bajo delta T?

Si estás desarrollando un proyecto industrial o comercial que requiere un sistema chiller agua helada, contar con expertos en ingeniería HVAC es la diferencia entre un sistema funcional y uno verdaderamente eficiente.

Escríbenos por WhatsApp y el equipo de ingeniería de E-HVAC revisará tus temperaturas de suministro y retorno, tu caudal y tus serpentines.

Preguntas frecuentes

Dudas técnicas sobre chillers Industriales y Sistemas de Agua Helada

Respuestas directas a las preguntas que más hacen ingenieros de planta y compradores técnicos para proyectos HVAC industriales en México.

Para confort, el estándar es 7 °C de suministro y 12 °C de retorno (44/54 °F), con delta T de 10 °F. Cuando se necesita deshumidificar más, el suministro baja a 4.5 o 6 °C. Los diseños de alto delta T mantienen 7 °C de suministro y suben el retorno a 13 o 16 °C.

El delta T de 10 °F es la referencia normalizada y el punto de partida habitual. Se pasa a 12 o 16 °F cuando se quiere reducir caudal, tubería y bombeo, siempre con serpentines seleccionados para ese delta T. Lo que se diseña debe poder sostenerse en operación, porque el ensuciamiento y los controles deficientes lo degradan.

El caudal sube para entregar la misma carga. Un sistema de 16 °F que opera a 8 °F pasa de 1.5 a 3.0 GPM por TR, y la caída de presión del evaporador se multiplica por cuatro. Las bombas consumen más, la planta puede encender chillers adicionales y la eficiencia general cae.

El serpentín deshumidifica cuando su superficie está por debajo del punto de rocío del aire. Un agua más fría baja la superficie y condensa más humedad. Si el agua sube, la UMA enfría el aire pero deja pasar la humedad.

Cuando el agua de salida baja de unos 4 °C o cuando hay riesgo de congelación en instalaciones a la intemperie. La concentración se elige para que el punto de congelación quede al menos 5 °F (unos 3 °C) por debajo de la temperatura más baja esperada, y se mantiene entre 30 y 33 % como mínimo para que funcionen los inhibidores. El glicol sube la caída de presión y baja la transferencia de calor, así que bombas y serpentines se revisan.

Con la fórmula GPM = TR × 24 / delta T en °F. Para 200 TR con delta T de 10 °F salen 480 GPM, y con 16 °F salen 300 GPM. En litros por segundo se divide la carga en kW entre 4.186 por el delta T en °C.